Desde las ocho de la mañana sin parar un minuto con las dificultades que implica mover muebles en una casa antigua de puertas estrechas y mini-ascensor…. sólo puedo decir GRACIAS con mayúsculas, por vuestra amabilidad, diligencia y profesionalidad. Tenéis todo mi cariño y reconocimiento… la palabra mudanza ahora tiene nombre propio… y el teléfono de Christian 😉